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martes, 20 de abril de 2010

Relación entre mentes del futuro e inteligencias múltiples

La instrumentalización de la razón, como la han llamado los filósofos de la Escuela de Frankfurt, parecería que ha imposibilitado el desarrollo de estas cinco mentes del futuro. La delincuencia, especialmente en México, está en constante crecimiento; aparentemente, la sociedad tiende a una Naranja Mecánica contemporánea. No obstante, estos hechos no han logrado eliminar la posibilidad de desarrollar una sociedad en donde estas cinco mentes del futuro sean viables.

Por el contrario, estos hechos revelan, en el fondo, la nececidad de propiciar la formación de dichas mentalidades. En este sentido, apostar por una educación que fomente la disciplina, la creatividad, el respeto, la capacidad de sintetizar y la ética, no es un absurdo y, mucho menos, una utopía.


Cultivar las cinco mentes del futuro, tal y como proponía Gardner, se vuelve, así, no sólo un hecho factible, sino también necesario.


Esta necesidad, cuyo alcance es global, debe ocupar un lugar central, en especial cuando se habla de Educación. Pues para que estas cinco mentes se vuelvan un futuro tangible, la educación debe propiciar un pilar central dentro de la formación íntegra de la persona humana.

Roberto Casales García (RCG)

Reflexión entorno a la educación de Roberto Casales García



El aprendizaje, tal y como lo menciona la Profesora Marveya, es una construcción o descubrimiento de significados o sentido (aquí identifico significado y sentido haciendo alusión a la teoría de Viktor Frankl), el cual, aún cuando pudiera estar vinculado con el desempeño personal, no se identifica con él. El aprendizaje es una actividad exclusiva del ser humano; el animal, por un lado, no es que aprenda, sino que es domesticado o adiestrado; por otro lado, Dios es omnisciente y no necesita aprender nada. Aprender, aún cuando sólo se da en el hombre, es algo que se da de distintas formas en cada persona, esto es, si bien es cierto que todo hombre aprende, también es cierto que todo hombre aprende de distinta forma.


Este proceso de enseñanza puede darse de dos formas, principalmente. Por un lado parece que uno aprende cuando experimenta las cosas por sí mismo, por otro lado, uno puede aprender cuando estos conocimientos le son transmitidos. Gracias a esta doble vertiente del aprendizaje (que si bien no son las únicas fuentes de aprendizaje, sí podríamos decir que son de las más importantes), es que el hombre ha podido progresar y llegar a la luna. En este sentido, el aprendizaje no es algo que pueda ser reducido a uno de estos dos ámbitos (incluso habría que decir que no se puede reducir a la conjunción de ambos elementos).


La educación, por ejemplo, en el aula, requiere no sólo un juicio aguzado para poder diagnosticar el progreso de cada uno de nuestros alumnos, sino que también exige un compromiso previamente establecido en donde cada una de las partes donará lo mejor de sí. Sin este compromiso previo el aprendizaje se ve obscurecido e incluso entorpecido. Educar es un arte y una ciencia, puesto que cada alumno, al ser distinto, aprende de diversas formas y entiende las temáticas desde distintas perspectivas. Por este motivo, es importante que durante cualquier clase se busque crear el ambiente de aprendizaje más adecuado.